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Energy sniff: el polvo para esnifar, ¿legal pero por cuánto tiempo?
Este producto es todo un éxito desde que apareció en los estancos franceses y en las tiendas de CBD: el polvo Sniffy no deja de dar que hablar.
Se presenta en forma de polvo blanco para inhalar con una pajita, y el Energy Sniff está pensado para recordar, en mayor o menor medida, a la cocaína. Una apariencia que plantea un problema a las autoridades, ya que estas no están muy «dispuestas» a permitir que esta nueva sustancia se venda en territorio francés.
De hecho, Francia ha presentado un decreto ante la Unión Europea para solicitar la prohibición de Sniffy. Una prohibición que se refiere a «los productos vendidos en forma de polvo destinados a ser consumidos por vía intranasal».
Evidentemente, el texto presentado ante las autoridades europeas no menciona expresamente el Sniffy, pero no hay duda de que este producto es claramente el objetivo de esta solicitud a la UE. En una intervención en la radio hace unas semanas, el ministro delegado de Sanidad, Frédéric Valletoux, no dudó en sacar la artillería pesada y calificar este producto de porquería.
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Un decreto que apunta claramente a la desaparición del Energy Sniff
A la venta en los estancos, el Energy Sniff es objeto de una solicitud de retirada y de recuperación por parte del Gobierno francés: «Las autoridades sanitarias han considerado que estos productos suponen un peligro grave e inmediato que justifica la suspensión urgente de su comercialización y la difusión de advertencias a los consumidores», se puede leer en el decreto remitido a la UE.
Si bien el Energy Sniff está compuesto por creatina, L-citrulina, taurina, maltodextrina, L-arginina, beta alanina, taurina y cafeína, esta última no se considera adictiva en sí misma. El verdadero problema para las autoridades radica en que Sniffy se considera una puerta de entrada a las drogas debido a «su furioso parecido con la cocaína», según el presidente de la asociación Addictions France.
Lo que es seguro es que el decreto presentado ante la Unión Europea se justifica por el hecho de que «la vía de administración intranasal de estos polvos presenta un riesgo demostrado, en caso de uso repetido, de fragilización de las fosas nasales con efectos nocivos asociados, tales como hemorragias, congestión, infecciones de los senos paranasales, que pueden llegar hasta una rotura del tabique».
Dado que este decreto no se refiere a «medicamentos, productos sanitarios y productos del tabaco», no cabe duda de que es el Energy Sniff el que está claramente en el punto de mira de las autoridades.